miércoles, 16 de junio de 2010

Perdonar - Parte I


Hace mucho tiempo ofrecí abordar este tema y creo que ha sido una larga espera, tan larga en tiempo como pasa con el tener que perdonar. Aunque dependiendo la persona que tiene que hacerlo o el motivo, puede tardar menos...o, más.

Se dice que existe una cólera constructiva, la misma que se puede utilizar como motivación para alcanzar mejoras. El hecho de experimentar profundas reacciones ante la falta de respeto, las amenazas y las lesiones, forma parte de una sana psique instintiva.

La reacción vehemente es una parte lógica y natural acerca de los mundos de la psique y del alma, tal como lo señala Clarissa Pinkola Estés en "Mujeres que corren con los lobos".

Si la cólera se convierte en obstáculo para el pensamiento y la acción creativa, es necesario suavizarla o modificarla. Cuando una mujer tiene dificultades para dejar salir su cólera o rabia, es que la guarda para fortalecerse. Lamentablemente, a lo largo de su vida, será difícil eliminiar toda su cólera. La ansiedad y tormento del pasado vuelven d emanera cíclica a la psique. A pesar de que una buena purificación elimina gran parte del antiguo dolor y la antigua cólera, el residuo jamás se puede borrar por completo.

Entonces, para limpiar la cólera residual debemos adoptar un ritual periódico de higiene que nos ayude a liberarnos. Lo contrario es aprender a vivir en permanente ansiedad, aún de manera incosnciente.

Se piensa, muchas veces, que quien no ha perdonado vive en permanente estado de alteración y que se pone a gritar o insultar constantemente; en la mayoría de los casos no es así. Se vive en la cólera disfrazada de miedo, de perder antes de intentar, de tener una sensación continua de cansancio, de andar con una vestimenta de cinismo, de estar en silencios y a la defensiva, de sentirse desvalidos...Pero, hay un medio de salir de todo esto:con el perdón.

- ¿Perdonar, yo???? Eso no, lo que sea... pero, perdonar jamás!!!

Decimos frases semejantes muchas veces de modo muy ligero, pero, sabemos que a la larga llegaremos a eso, a perdonar.

Muchas personas tienen dificultad para perdonar porque aprendieron que perdonar es un acto singular que se debe realizar en una sola sesión. Otros, piensan, además, que el perdón debe ser al ciento por ciento. O que perdonar es pasar por alto las cosas, como si nada hubiera psado...nada de eso es cierto.

Continuará...