sábado, 14 de febrero de 2015

Amor

¿Qué es el amor? ¿Qué es amar?

El amor es nuestra esencia, es nuestro ser, nuestra conciencia pura (Yo soy). Amor es amarse a sí mismos y, desde ese amor, amar a los otros. Amar es vivir esa comprensión y fe, admirando. No tiene que ver con sufrir, con sacrificios, con historias, con intenciones o juicios; no tiene que ver con apegos ni adicciones. 

¿Por qué hablar de "amor verdadero"? El amor siempre es verdadero, sino no es amor. El amor es uno solo, es el mismo amor que doy de distintas maneras según el tipo de vínculo, el mismo amor que manifiesto con distinta intensidad y ritos, con distinto grado de conciencia de mi ser.

Hemos sido condicionados por muchos años para pensar que estamos incompletos, que necesitamos, que nos falta algo. Y, entonces, surge el miedo, el verdadero opuesto al amor. O surge la carencia, el deseo obsesivo de una forma, una relación, un estado emocional. En realidad, nada ni nadie puede herirnos, sólo nuestros pensamientos y nuestra falta de presencia. Pues, aún en los momentos más dolorosos, si tomamos la decisión de aceptarlos, observarlos y contemplarnos a nosotros mismos en esa vivencia sin poner resistencia, lograremos darnos cuenta de que la felicidad, el amor, todo lo bueno que buscamos "afuera", está dentro de nosotros mismos.


Amor de pareja

Aprendemos a relacionarnos amorosamente según nuestros primeros modelos parentales. Fuera de la familia, aprendemos a amar a compañeros y amigos y, después a nuestra pareja. Muchas veces, ingresamos a la pareja sin ser conscientes de la grandeza de nuestro propio amor. Continuando historias del pasado y patrones de miedo o carencia, elegimos parejas  en donde se enamoran  dos egos.

De allí que sea transcendental aprender a amarnos, pues eso influirá en el tipo de relaciones amorosas que atraigamos a nuestra vida. Pero, atención, no hay que lamentarse por aquellas relaciones que "nos dolieron", pues de todas podemos sacar una hermosa lección dejando de lado la culpa y el resentimiento. Las relaciones de pareja existen para aprender, no para hacernos felices. El ser feliz es tu marca de nacimiento y, si aún no lograste ese nivel de conciencia, recuerda que es sólo responsabilidad tuya y de nadie más. Esta comprensión te hace libre, te da poder para vivir en el gozo, dejando de verte como víctima. Un ser creado por Dios, la Fuente, la naturaleza o como quieras llamarlo, es quien elije reconocerse como pleno amor, esa es su felicidad.

Somos amor, somos felicidad, más allá de los estados emocionales, de las formas u objetos, más allá de las relaciones. El ser consciente del amor propio nos vuelve más reflexivos respecto a lo que pensamos y sentimos.

Por último, eres libre de elegir tus creencias y tomar las mejores decisiones para tu vida, pero, siempre confiando en ti; hacer lo contrario es alejarse del amor y de la vida maravillosa que nos regala siempre oportunidades para SER.

Con amor propio, les entrego este regalo de amor.